19 alumnos sobre el papel, 23 en la práctica: el AMPA y las familias del CEIP Jesús Maestro reclaman un desdoble del aula de 1.º de Primaria

El AMPA y las familias de 1.º de Primaria del CEIP Jesús Maestro de Ponferrada exigen que la Administración educativa tenga en cuenta la realidad de un aula formada por 19 alumnos, cuatro de ellos con necesidades educativas especiales (ACNEE). La propia información publicada estos días por la Dirección Provincial confirma estos datos.
El problema está en cómo se computa esta situación. La normativa de admisión de Castilla y León establece que, en los centros públicos y en los primeros cursos de Primaria, cada una de las dos plazas reservadas para ACNEE computa como dos plazas a efectos de determinar el resto de vacantes.
Este criterio responde precisamente al reconocimiento de que la escolarización del alumnado con necesidades educativas especiales requiere una atención más especializada y, por ese motivo, se fija una cantidad máxima de dos por aula.
Sin embargo, la Administración sostiene que ese cómputo opera únicamente en el procedimiento de admisión y no determina la ratio efectiva del aula en años posteriores. Por ello, considera que el grupo tiene 19 alumnos y se encuentra dentro del límite actualmente aplicable.
La cuestión resulta especialmente llamativa porque el proyecto de ley estatal actualmente en tramitación plantea precisamente que es necesario que el alumnado con necesidades educativas especiales compute, con carácter general, como dos plazas a efectos de determinar la ratio máxima de las aulas ordinarias. El texto fija además una ratio máxima de 22 alumnos en Primaria.
No hablan de una cifra abstracta. Hablan de 19 niños y niñas que comparten un aula, cuatro de ellos con necesidades educativas especiales, y de un primer curso de Primaria en el que se construyen aprendizajes fundamentales.
«Sabemos que esta ley terminará aplicándose y que el desdoble que pedimos llegará; pero nuestros hijos lo necesitan ahora, lo necesitan hoy. Tanto las familias como el AMPA no cuestionamos la escolarización inclusiva; al contrario, defendemos una inclusión dotada de recursos suficientes. Lo que cuestionamos es que la Administración pueda reconocer normativamente que la presencia de alumnado ACNEE exige un tratamiento diferenciado para la admisión y, al mismo tiempo, ignorar ese impacto cuando se decide la organización de las aulas. Ciertamente, en ningún sitio se especifica que fuera del proceso de admisión el alumnado ACNEE cuente como dos, pero tampoco existe una normativa en la que se mencione expresamente que el alumnado ACNEE cuente como uno.
Por eso reclamamos que la Administración reconsidere la decisión, valore las circunstancias concretas del centro y adopte las medidas necesarias haciendo efectivo el desdoble con el fin de garantizar una atención educativa adecuada para todos los alumnos.
La inclusión no puede consistir simplemente en que todos quepan en la misma aula. La inclusión requiere ir acompañada de los recursos y condiciones necesarias para que sea efectiva y de calidad».

