Los agentes medioambientales del Bierzo amenazan con dejar las guardias desde el 12 de octubre
Los agentes medioambientales del Bierzo amenazan con dejar las guardias desde el 12 de octubre
Los agentes medioambientales del Bierzo, Laciana y La Cabrera han anunciado que dejarán de realizar las guardias obligatorias a partir del próximo 12 de octubre si la Junta de Castilla y León no modifica el actual sistema de organización. Denuncian falta de personal, ausencia de una planificación anual y jornadas que durante los incendios pueden llegar a prolongarse durante 20 o incluso 24 horas.
Los agentes medioambientales del Bierzo, Laciana y La Cabrera han lanzado un ultimátum a la Junta de Castilla y León. Si no se producen cambios en la organización del servicio, dejarán de realizar las guardias obligatorias a partir del próximo 12 de octubre, una medida con la que pretenden reclamar un sistema de trabajo que consideran más planificado, estable y compatible con la conciliación familiar.
La protesta fue anunciada tras la concentración protagonizada por los profesionales ante la Delegación Territorial de la Junta en Ponferrada, donde denunciaron las condiciones en las que están desarrollando su trabajo, especialmente durante los episodios de incendios forestales que han marcado este verano en la provincia de León.
Jornadas que pueden llegar a las 24 horas
Una de las principales denuncias de los agentes está relacionada con la duración de las jornadas.
Los profesionales aseguran que la falta de efectivos y la organización actual del sistema de guardias les obliga, en determinadas situaciones, a afrontar jornadas de 20 e incluso 24 horas continuadas, especialmente cuando se producen emergencias relacionadas con incendios forestales.
La situación adquiere especial relevancia en un territorio como el Bierzo, donde durante los últimos meses se han producido numerosos episodios de incendios y donde los agentes medioambientales desempeñan funciones esenciales sobre el terreno.
Los trabajadores consideran que mantener jornadas tan prolongadas no solo supone un problema laboral, sino que puede afectar también a la capacidad de respuesta del propio operativo, especialmente cuando los profesionales tienen que tomar decisiones en situaciones de emergencia y bajo condiciones de enorme presión.
El problema: no existe un calendario anual estable
Los agentes reclaman fundamentalmente que la Junta establezca un calendario anual de guardias que permita conocer con suficiente antelación cuándo deben prestar servicio.
A su juicio, el actual modelo genera incertidumbre y dificulta tanto la organización personal y familiar de los trabajadores como la propia planificación del operativo.
La reivindicación no se limita al Bierzo. La protesta afecta al conjunto de Castilla y León, aunque en el Bierzo, Laciana y La Cabrera son algo más de una treintena los agentes directamente afectados por esta situación.
Los representantes de los trabajadores consideran además insuficiente confiar en la disponibilidad de guardias voluntarias para garantizar la cobertura del servicio durante todo el año.
El conflicto llega después de un verano marcado por los incendios
El anuncio se produce después de un verano especialmente complicado en materia de incendios forestales en la provincia de León.
Precisamente por ello, la amenaza de suspender las guardias obligatorias a partir de octubre abre un debate que va más allá de las condiciones laborales.
La pregunta que comienza a plantearse es qué consecuencias podría tener la falta de guardias obligatorias sobre la capacidad de respuesta ante emergencias forestales fuera de la época considerada de mayor riesgo.
Los agentes defienden que su reivindicación busca precisamente mejorar la eficacia del sistema y disponer de una organización adecuada durante todo el año.
Los agentes reclaman más personal y medios
Junto al calendario anual, los trabajadores reclaman un refuerzo de los medios humanos y materiales.
Consideran que la planificación actual no responde suficientemente a las nuevas circunstancias derivadas de unos incendios forestales cada vez más complejos y de unas condiciones meteorológicas que dificultan las labores de prevención y extinción.
También denuncian que la falta de planificación preventiva provoca que buena parte de los esfuerzos terminen concentrándose en la respuesta a las emergencias.
El 12 de octubre, fecha clave
El 12 de octubre se convierte ahora en la fecha clave del conflicto.
Hasta entonces, los representantes de los agentes esperan que la Junta atienda sus reivindicaciones y se pueda alcanzar una solución que permita mantener las guardias en unas condiciones que consideran adecuadas.
De no producirse avances, los profesionales mantienen su intención de dejar de realizar las guardias obligatorias.
El conflicto coloca así sobre la mesa una cuestión especialmente sensible para una comarca que acaba de atravesar un verano marcado por los incendios: cómo garantizar un operativo forestal suficientemente preparado durante todo el año y, al mismo tiempo, unas condiciones de trabajo sostenibles para quienes deben actuar sobre el terreno.


