Autovía A-76: el primer tramo Ponferrada-Ourense, por fin aprobado
Tras más de dos décadas de reivindicaciones y promesas incumplidas, esta semana ha llegado una de las noticias de infraestructuras más esperadas en El Bierzo. El Ministerio de Transportes ha aprobado definitivamente el proyecto de la autovía A-76 entre Villamartín de la Abadía y Requejo, con una inversión de 133,5 millones de euros. Se trata de un tramo de 6,24 kilómetros que formará parte de la futura autovía Ponferrada-Ourense.
El escepticismo en las redes es notable: el asunto llevaba tiempo prometido y con incumplimientos encadenados. Se habló de que estaría aprobado en 2025, luego a finales de 2025, y después a primeros de 2026. De hecho, un comentario muy repetido en foros locales resume el sentir general: «Yo hasta que no vea maquinaria sobre el terreno no me creo nada.»
¿Qué incluye exactamente el proyecto?
El objetivo inicial era que la autovía estuviera terminada alrededor de 2018, algo que finalmente no ocurrió. En los últimos años se han ido redactando los proyectos de distintos tramos, mientras colectivos empresariales y administraciones de El Bierzo, Valdeorras y Monforte han seguido reclamando su ejecución por su impacto económico y logístico.
El proyecto concreto aprobado contempla lo siguiente: la actuación consiste en convertir en autovía la actual N-120 en ese tramo, dentro del futuro corredor de la A-76 que conectará Ponferrada con Ourense. El nuevo trazado comenzará en la conexión con la A-6 en sentido Madrid y finalizará en el entorno del kilómetro 434 de la N-120, con dos enlaces intermedios. Uno dará acceso a Toral de los Vados y al Polígono Industrial de El Bierzo, y otro a Requejo y Covas. Además, se construirán dos nuevos viaductos: uno sobre el río Burbia y otro paralelo al viaducto del Marco.
El diseño del trazado se adapta a la compleja orografía y al entorno urbano e industrial existente, incorporando nuevas estructuras, pasos inferiores y caminos de servicio que garantizan la permeabilidad y el mantenimiento de los accesos locales.
La aprobación del proyecto supone uno de los avances más relevantes de los últimos años para una autovía considerada clave para mejorar la conexión entre el noroeste de Castilla y León y Galicia, así como para reforzar el desarrollo industrial y logístico del Bierzo.



