Avisos y alertas meteorológicas: claves para entender dos conceptos distintos ante fenómenos climáticos adversos
Instituciones diferentes y funciones complementarias en la gestión de emergencias climáticas
Durante las últimas semanas, España ha experimentado el paso consecutivo de varias borrascas de alto impacto —Leonardo, Kristin, Joseph— que han familiarizado a la ciudadanía con términos como «avisos» y «alertas». Sin embargo, aunque puedan parecer sinónimos en el lenguaje cotidiano, en el ámbito de la meteorología adversa estos conceptos tienen significados diferenciados y dependen de organismos distintos.
Los avisos meteorológicos: función de la Aemet
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) tiene la responsabilidad de emitir avisos ante fenómenos meteorológicos adversos, definidos como aquellos eventos climáticos capaces de ocasionar, de manera directa o indirecta, daños personales o materiales de relevancia, según indica el propio organismo.
Estos avisos constituyen una función fundamental de los Servicios Meteorológicos Nacionales (SMN) y consisten en pronósticos sobre la probabilidad de que un fenómeno meteorológico adverso ocurra en una zona específica.
Los avisos presentan carácter objetivo, basándose en umbrales establecidos según la excepcionalidad climatológica y el grado de adversidad. Incluyen información estandarizada: fecha y horario de inicio y finalización, valores esperados, probabilidad de ocurrencia y nivel de aviso, entre otros datos.
Clasificación por niveles de peligrosidad
La Aemet establece tres categorías de aviso diferenciadas por colores según el grado de riesgo: amarillo, naranja y rojo.
El nivel amarillo señala un peligro reducido, aunque poblaciones y bienes vulnerables o situados en zonas expuestas podrían experimentar ciertos impactos. La recomendación es mantener la atención.
El nivel naranja implica un peligro significativo, dado que poblaciones y bienes vulnerables o en áreas expuestas podrían sufrir «impactos graves». En estos casos, la Aemet aconseja a la ciudadanía que «esté preparada» y adopte precauciones.
El nivel rojo representa un peligro «extraordinario», donde poblaciones y bienes vulnerables o en zonas expuestas «podrían sufrir impactos muy graves o catastróficos». Este miércoles 4 de febrero, por ejemplo, diversas zonas andaluzas se encuentran bajo este nivel, con previsiones de acumulaciones pluviométricas de 150 litros por metro cuadrado en 12 horas y posibilidad de superar los 350 litros en 24 horas.
Ante situaciones de nivel rojo, la Aemet recomienda aplicar medidas preventivas y seguir las instrucciones de las autoridades. «No viaje salvo que sea estrictamente necesario. Se pueden producir daños muy graves o catastróficos a personas y bienes, especialmente aquellos vulnerables o en zonas expuestas al fenómeno», establece el Plan Nacional de Predicción y Vigilancia de Fenómenos Meteorológicos Adversos (Meteoalerta).
Las alertas: competencia de Protección Civil autonómica
A partir de la información proporcionada por la Aemet, que se difunde de manera automática y actualizada, corresponde a las autoridades de emergencias y protección civil de las administraciones autonómicas analizar cada situación específica y declarar la prealerta o alerta por fenómenos meteorológicos adversos.
Estas prealertas y alertas de Protección Civil se establecen considerando el peligro y las posibles consecuencias de los avisos sobre la población y su entorno. Es decir, integran el riesgo meteorológico, la exposición territorial y la vulnerabilidad poblacional. Por esta razón, no necesariamente coinciden con los avisos de Aemet, ya que emplean criterios de valoración diferentes adaptados a los sistemas de cada región geográfica.
Específicamente, la evaluación del riesgo asociado a un aviso debe ajustarse a múltiples factores: características territoriales, planificación urbanística, condiciones orográficas, etc. Precisamente por esto son las administraciones autonómicas las competentes para esta función, «por su proximidad y conocimiento del territorio», según explica el Gobierno en su portal oficial.
Por consiguiente, la Aemet informa sobre la llegada de posibles fenómenos meteorológicos adversos, mientras que las comunidades autónomas, a través de sus autoridades de protección civil, alertan a la población. Asimismo, estas últimas son responsables de los planes territoriales de emergencia y de activar los protocolos necesarios cuando se produce una crisis.
El sistema ES-Alert
El sistema ES-Alert constituye una herramienta integrada en la Red de Alerta Nacional que faculta a las autoridades de Protección Civil para emitir mensajes masivos de manera inmediata a la población. Su activación depende, por tanto, del centro de emergencias competente en cada momento.



