El horno de vidrio de Tvitec: luz verde tras años de espera

El Fondo de Apoyo a la Inversión Industrial Productiva (FAIIP), gestionado por la empresa pública Sepides, ha dado el visto bueno a una financiación de hasta 120 millones de euros destinada al proyecto de Tvitec Float Glass en el polígono de El Bayo, en los municipios de Cubillos del Sil y Cabañas Raras.
Se trata de un proyecto que llevaba años bloqueado. La iniciativa permitirá levantar el primer horno de vidrio flotado del grupo en la comarca berciana, una infraestructura esencial para que la compañía pueda fabricar su propia materia prima y fortalecer su capacidad productiva.
Los números del proyecto
La inversión global asciende a 185 millones de euros, de los cuales el crédito estatal representa el 64%. El plan es dedicar 2026 a la ingeniería y la tramitación administrativa y ambiental, arrancar la construcción en 2027 y tenerlo todo listo a finales de 2029.
En cuanto al empleo, se prevé la creación de 250 puestos de trabajo directos y cerca de 1.000 indirectos desde el inicio de las obras.
Un horno tecnológicamente avanzado
La instalación podrá operar con cuatro fuentes de energía distintas —electricidad, gas, oxígeno e hidrógeno verde—, y también permitirá reciclar vidrio. Además, al tener la producción de materia prima y su transformación prácticamente en el mismo punto, se reducirán considerablemente los costes y emisiones de transporte.
La capacidad productiva prevista alcanza las 850 toneladas de vidrio al día.
Por qué es tan importante para la comarca
El Bierzo se convertirá en un enclave estratégico para la fabricación de vidrio en la Península Ibérica. Según el director comercial de Tvitec, Alberto Fernández Sutil, el proyecto supone «una nueva reindustrialización para El Bierzo», y se enmarca en el contexto de recuperación económica tras el cierre de las minas de carbón y las centrales térmicas.
El director general de la compañía, Javier Prado, subrayó además el compromiso permanente de Tvitec con el territorio: «Cuando empezamos el proyecto, en 2006, nos preguntaban por qué aquí y dijimos que éramos de aquí y queríamos seguir aquí. Hoy seguimos diciendo lo mismo».
En resumen, tras años de trámites y esperas, El Bierzo tendrá uno de los hornos de vidrio más modernos de Europa, con un impacto económico y laboral muy significativo para una comarca que lleva tiempo buscando reinventarse industrialmente.


