Las familias del CRA de Carucedo reclaman más docentes y alertan de las dificultades para atender aulas con varios niveles

alumno en una aula del colegio

Las familias denuncian que la retirada de dos docentes tras el cierre de un aula deja al centro con recursos insuficientes y reclaman un maestro de apoyo con dedicación suficiente

Las familias del Colegio Rural Agrupado (CRA) de Carucedo han expresado públicamente su preocupación por la reducción de la dotación docente del centro tras el cierre de una de sus aulas y han reclamado a la Consejería de Educación de la Junta de Castilla y León que revise la situación.

El principal motivo de preocupación es la retirada del maestro de apoyo que, además, desempeñaba funciones como profesor de Música. Según explican las familias, este docente ya trabajaba en el centro durante el curso anterior, conocía al alumnado y sus necesidades educativas y figuraba hasta ahora vinculado al CRA.

Las familias señalan que, tras el cierre de un aula, se les comunicó que, de acuerdo con la normativa, correspondía reducir la plantilla en un maestro y medio. Sin embargo, sostienen que finalmente al centro se le han retirado dos docentes.

Posteriormente, según el comunicado difundido por las familias, se planteó mantener un maestro de apoyo durante media jornada. Una solución que consideran insuficiente debido a las características específicas del centro y a las necesidades educativas de sus alumnos.

Aulas con alumnos de varios cursos

Uno de los argumentos principales de las familias es que la realidad de un Colegio Rural Agrupado no puede valorarse únicamente atendiendo al número de alumnos por aula.

El CRA de Carucedo cuenta con alumnos de diferentes niveles educativos que comparten una misma clase, una circunstancia que, según las familias, exige una mayor planificación y una atención docente adaptada a distintos cursos de manera simultánea.

En Carucedo hay actualmente cinco alumnos pertenecientes a cinco cursos educativos diferentes.

En Priaranza, por su parte, hay 15 alumnos distribuidos en dos grupos. Uno de ellos está formado por seis alumnos de los cursos inferiores pertenecientes a tres cursos diferentes, mientras que el otro reúne a nueve alumnos de los cursos superiores correspondientes a cuatro cursos distintos.

Las familias consideran que estas circunstancias hacen que la organización docente sea especialmente compleja y que las ratios numéricas no reflejen por sí solas las necesidades reales del centro.

“No estamos hablando simplemente de aulas con cinco o quince alumnos”, señalan las familias, que consideran necesario tener en cuenta que en ellas conviven estudiantes de diferentes edades y niveles educativos.

Preocupación ante posibles bajas simultáneas

Otro de los aspectos que preocupa a las familias es la capacidad del centro para afrontar posibles ausencias de docentes.

En concreto, plantean qué ocurriría si la maestra de Carucedo y el director del CRA causaran baja al mismo tiempo. Los docentes tienen además carácter itinerante y deben desplazarse entre las distintas localidades que integran el centro, incluida Priaranza.

Las familias consideran que una situación de este tipo podría comprometer la atención de los cinco alumnos de Carucedo y obligaría a reorganizar los recursos disponibles en el conjunto del CRA.

A su juicio, trasladar temporalmente a una de las maestras de Priaranza tampoco constituiría una solución sencilla, ya que en esa localidad se concentran otros 15 alumnos distribuidos en diferentes niveles educativos.

Por ello, reclaman que las dificultades derivadas de la itinerancia, las distancias entre localidades y la existencia de aulas multinivel sean tenidas en cuenta a la hora de determinar las necesidades de personal.

Cuatro alumnos necesitan apoyo educativo

La segunda gran preocupación de las familias está relacionada con la atención a las necesidades educativas específicas.

Según los datos facilitados por las familias, actualmente hay cuatro alumnos que necesitan atención de apoyo educativo: uno en Carucedo y tres en Priaranza.

A ellos se suman otros cuatro alumnos que están pendientes de evaluación por parte del Equipo de Orientación.

Las familias consideran que mantener un maestro de apoyo únicamente durante media jornada no permitiría responder adecuadamente a esta situación, especialmente porque, según explican, ese mismo docente tendría que asumir también las funciones correspondientes a la asignatura de Música.

Desde su punto de vista, la combinación de ambas funciones en una única media jornada limita la capacidad de ofrecer un apoyo educativo suficiente y continuado.

Las familias piden mantener el apoyo y garantizar Música

Ante esta situación, las familias del CRA de Carucedo han reclamado a la Consejería de Educación una revisión de la dotación de personal del centro.

Entre sus principales peticiones se encuentra la presencia de un maestro de apoyo con una dedicación suficiente para atender las necesidades actuales del alumnado.

También solicitan que se garantice la continuidad de la enseñanza de Música sin que ello suponga reducir el tiempo disponible para el apoyo educativo.

Asimismo, reclaman que se establezca una solución que permita garantizar la atención de los alumnos de Carucedo en caso de que se produzca una ausencia simultánea de la maestra y el director.

Las familias piden igualmente que, a la hora de determinar las plantillas, se tenga en cuenta la particularidad de los CRA, especialmente la existencia de diferentes localidades, los desplazamientos de los docentes, las aulas multinivel y las dificultades que pueden surgir a la hora de realizar sustituciones.

“La escuela rural no puede tener menos derechos”

Las familias defienden que la aplicación de los criterios de organización y las ratios debe compatibilizarse con las necesidades educativas concretas de cada centro.

Consideran que el reducido número de alumnos de las localidades rurales no debería traducirse automáticamente en una reducción de recursos educativos esenciales.

En este sentido, reivindican el papel de la escuela rural como un elemento fundamental para mantener población y servicios en los pequeños municipios y permitir que las familias continúen viviendo en ellos.

El comunicado concluye con una reivindicación: las familias aseguran que no solicitan un trato de favor, sino los recursos que consideran necesarios para garantizar una educación de calidad a sus hijos.

“Cinco niños en un pueblo no son simplemente un número”, sostienen. “Son cinco niños, de cinco cursos diferentes, con derecho a una educación de calidad”.

Las familias esperan ahora que la Consejería de Educación valore la situación específica del CRA de Carucedo y determine si la dotación actualmente prevista permite cubrir adecuadamente las necesidades educativas del centro.

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