Félix Barrio reivindica las raíces bercianas, la educación y el contacto humano en el pregón de La Encina 2026
El director general del INCIBE y pregonero de las Fiestas de La Encina pide a…

El director general del INCIBE y pregonero de las Fiestas de La Encina pide a los bercianos que viven fuera que regresen a su tierra y reclama una mayor apuesta por la educación y la formación ante el avance de la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías
Ponferrada ha dado comienzo a las Fiestas de La Encina 2026 con un pregón cargado de recuerdos, reconocimiento y reflexión sobre el futuro. El encargado de pronunciarlo ha sido el ponferradino Félix Antonio Barrio Juárez, director general del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), que convirtió su intervención en un homenaje a quienes, desde diferentes ámbitos, contribuyen a construir y mantener viva la identidad del Bierzo.
Barrio, que regresó a su tierra para asumir el papel de pregonero, comenzó su intervención agradeciendo el «inmenso honor» que supone dirigirse a los bercianos, aunque quiso dejar claro desde el primer momento que consideraba que muchas otras personas merecían más que él ocupar ese lugar.
Precisamente por ello decidió convertir su pregón en una oportunidad para dar voz a diferentes colectivos de la sociedad berciana, desde quienes tuvieron que marcharse de la comarca hasta las familias, los trabajadores públicos, los más pequeños, los mayores y los jóvenes.
La elección de Barrio como pregonero había sido presentada previamente por el alcalde de Ponferrada, Marco Morala, como un reconocimiento al talento que ha salido de la ciudad y que ha alcanzado una dimensión nacional e internacional sin perder sus raíces.

Un pregón para los bercianos que tuvieron que marcharse
Uno de los primeros colectivos a los que Félix Barrio quiso poner voz fue el de los bercianos que forman parte de la diáspora.
El pregonero recordó su propia experiencia personal, ya que, como tantos otros jóvenes de la comarca, la universidad y posteriormente la trayectoria profesional le llevaron fuera del Bierzo.
Según señaló durante su intervención, el INE estima en alrededor de 60.000 los bercianos que viven en otras partes de España y unos 20.000 los que residen fuera del país.
Barrio habló desde su propia experiencia como emigrante y destacó la importancia de mantener las raíces cuando se vive lejos de la tierra de origen.
Su mensaje no fue, sin embargo, una reivindicación de quedarse, sino precisamente una invitación a aprender de aquello que existe fuera y utilizar posteriormente ese conocimiento para contribuir al desarrollo del Bierzo.
«Aprender de lo bueno que hay fuera y traer toda la experiencia y el conocimiento para nuestra tierra» fue una de las ideas centrales de este apartado de su intervención.
El pregonero animó así a quienes viven fuera a regresar cuando tengan la oportunidad, reivindicando el vínculo que mantienen con una comarca que, en su opinión, conserva todos los ingredientes necesarios para recuperar su protagonismo.
Un reconocimiento a padres y madres
La segunda voz que quiso representar Barrio fue la de los padres y madres.
El pregonero quiso reconocer el esfuerzo de quienes han sostenido a sus familias y han contribuido durante décadas a construir una tierra que definió como «fértil y de progreso».
En este punto, Barrio reivindicó algunos de los valores que tradicionalmente han identificado a los bercianos: el esfuerzo, la nobleza, la lealtad y la capacidad de no rendirse ante las dificultades.
El mensaje tuvo también una dimensión de futuro.
El pregonero defendió que El Bierzo tiene capacidad para recuperar parte del esplendor que tuvo en otros momentos porque cuenta con una población emprendedora y trabajadora.
Un mensaje de confianza en una comarca que, pese a las dificultades económicas y demográficas, sigue teniendo recursos humanos y territoriales para afrontar nuevos retos.
El homenaje a quienes cuidan de los demás
Uno de los momentos más emotivos del pregón llegó con el reconocimiento a los trabajadores públicos y, especialmente, a quienes desarrollan su actividad profesional o voluntaria al servicio de los demás.
Barrio, que recordó su propia condición de empleado público, quiso destacar la vocación de servicio a la comunidad.
Su homenaje incluyó a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, Protección Civil, sanitarios y, de manera especial, a los brigadistas forestales, bomberos y voluntarios que durante el verano han trabajado para combatir los incendios y proteger a las personas y al territorio.
El pregonero tuvo un recuerdo para quienes han participado en labores de emergencia no solo en España, sino también en otros países como Venezuela o Colombia.
Para Barrio, son precisamente estas personas quienes tienen «más derecho que cualquiera» a tener voz en un pregón de las fiestas.
La advertencia de un experto en ciberseguridad: desconectar para volver a encontrarnos
Pero si hubo un elemento que dio al pregón una personalidad especialmente propia fue la reflexión sobre las nuevas tecnologías.
La presencia de Félix Barrio al frente del INCIBE hacía casi inevitable que la tecnología estuviera presente en su discurso. Sin embargo, su mensaje no fue una defensa acrítica de la digitalización.
Al contrario.
Uno de los llamamientos más destacados del pregón fue precisamente a utilizar las fiestas para recuperar el contacto humano.
Barrio advirtió de que la vida digital tiene enormes ventajas y permite acercar a personas que están físicamente alejadas, pero también puede contribuir, cuando se utiliza de manera inadecuada, a generar distancia entre quienes tenemos más cerca.
La soledad, el acoso y la violencia en las redes sociales fueron algunos de los problemas que puso sobre la mesa.
Frente a ello, propuso algo aparentemente sencillo: silenciar el teléfono móvil durante el tiempo suficiente para hablar, escuchar y mirar a los ojos a las personas que tenemos al lado.
El pregonero pidió aprovechar las Fiestas de La Encina para preguntar a hijos, padres y mayores cómo están, qué piensan y qué les preocupa.
Porque, según su reflexión, las fiestas deben servir para celebrar la vida en su dimensión más completa, y no únicamente la vida digital.

Los jóvenes, protagonistas del futuro
El último gran colectivo al que Félix Barrio quiso dar voz fue el de los jóvenes.
Y en este punto el pregón adquirió una dimensión especialmente vinculada a su trayectoria profesional.
El director general del INCIBE recordó que vivimos en un periodo de cambios tecnológicos permanentes y advirtió de que la próxima revolución industrial ya está en marcha.
La inteligencia artificial, la ciberseguridad y las nuevas tecnologías van a transformar profundamente la economía y la sociedad, por lo que consideró imprescindible preparar a las nuevas generaciones para un escenario que será, al mismo tiempo, apasionante e incierto.
Su principal recomendación fue clara: no dejar nunca de aprender.
Barrio defendió que la educación será una herramienta fundamental para afrontar la transformación tecnológica y reclamó una mayor inversión en los centros educativos, en las universidades y en la formación profesional.
También puso el foco en la necesidad de favorecer la colaboración entre los centros de enseñanza y las empresas, así como de disponer de infraestructuras de comunicaciones capaces de mantener al Bierzo conectado con el resto del mundo.
La conectividad, explicó, permite reducir las distancias y ofrece a territorios como el Bierzo la posibilidad de competir en una economía cada vez más digital.
Un reconocimiento especial a los profesores
Dentro de su mensaje dirigido a los jóvenes, Félix Barrio reservó un espacio especialmente emotivo para quienes fueron sus educadores.
El pregonero pidió a los bercianos que durante estas fiestas, si se encuentran por la calle con aquella maestra, aquel profesor de primaria, secundaria o universidad que contribuyó a su formación, tengan un gesto de agradecimiento.
Una sonrisa.
Un saludo.
Un pequeño reconocimiento.
Barrio explicó que los educadores que creyendo en él durante su etapa escolar contribuyeron decisivamente a que pudiera convertirse en la persona que es hoy.
Su reflexión trasladó así el debate tecnológico a una cuestión mucho más humana: ninguna revolución tecnológica puede sustituir la importancia de las personas que ayudan a formar a las siguientes generaciones.
Ponferrada abre sus fiestas mirando al futuro sin olvidar sus raíces
El alcalde de Ponferrada, Marco Morala, había presentado a Félix Barrio como un ejemplo del talento que la ciudad y El Bierzo son capaces de generar.
Su trayectoria profesional avala esa elección: formación universitaria en Salamanca, doctorado en gestión de la ciencia y la tecnología, experiencia en las universidades de León, Salamanca y Burgos y una larga trayectoria en el ámbito de la Administración y la transformación digital.
Desde 2022 dirige el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), una de las instituciones estratégicas del Estado en materia de seguridad digital.
Su carrera internacional y sus responsabilidades en el ámbito de la ciberseguridad han llevado su nombre mucho más allá de Ponferrada.
Pero su pregón regresó constantemente al punto de partida: las raíces.
Ese fue, en realidad, el hilo conductor de toda la intervención.
Las raíces de quienes tuvieron que marcharse.
Las raíces familiares.
Las raíces de quienes trabajan para proteger a los demás.
Las raíces educativas.
Y las raíces de una comarca que quiere afrontar el futuro sin renunciar a aquello que la identifica.
Félix Barrio convirtió así el pregón de La Encina 2026 en algo más que el discurso inaugural de unas fiestas. Fue una reivindicación del Bierzo, de sus gentes y de su capacidad para afrontar el futuro.
Un futuro en el que, como recordó desde su experiencia al frente del organismo nacional de ciberseguridad, la inteligencia artificial y la tecnología tendrán cada vez mayor protagonismo.
Pero también un futuro en el que será necesario seguir hablando, educando, cuidando, regresando y manteniendo vivas las raíces.
Con ese mensaje, Ponferrada dio oficialmente la bienvenida a sus Fiestas de La Encina 2026.











