Hazte Oír registra más de 53.500 firmas en la DGT contra la obligatoriedad de la baliza V16

baliza V16

La asociación ciudadana exige que se paralicen las sanciones y cuestiona la eficacia del dispositivo y la protección de datos de geolocalización

La asociación Hazte Oír ha formalizado este martes ante la Dirección General de Tráfico (DGT) la entrega de 53.500 firmas ciudadanas en protesta por la imposición obligatoria de la baliza V16 conectada, medida que entró en vigor el pasado 1 de enero de 2026. La organización reclama que no se sancione a los conductores que decidan no utilizar este dispositivo y pone en entredicho tanto su efectividad real como la gestión de los datos de ubicación que genera.

Críticas a una medida «innecesaria y deficiente»

La entidad sostiene que se trata de una imposición carente de justificación técnica sólida, con problemas de visibilidad ampliamente documentados. Además, advierte que miembros de la Guardia Civil han alertado sobre el riesgo de que el dispositivo pueda provocar accidentes graves, cuestionando así sus supuestos beneficios para la seguridad vial y alertando sobre el impacto negativo en las libertades individuales.

Ignacio Arsuaga, presidente de Hazte Oír, se ha mostrado especialmente crítico: «La baliza V16 tiene la misma utilidad que poner una coliflor sobre el coche. No señaliza con claridad y puede ser peligrosa. Ya hemos visto demasiadas veces que las medidas de este Gobierno no funcionan: pulseras del Ministerio de Igualdad que no sirven, mascarillas falsas o planes anticorrupción que más les valdría aplicarse a sí mismos. No vamos a quedarnos de brazos cruzados mientras se recortan libertades con excusas técnicas mal justificadas».

Preocupación por la geolocalización obligatoria

Uno de los aspectos más controvertidos señalados por Hazte Oír es el sistema GPS incorporado en la baliza V16, que transmite la ubicación del vehículo directamente a la DGT. Aunque las autoridades aseguran que este mecanismo solo se activaría en caso de accidente, la asociación expresa serias dudas sobre las garantías de protección de datos y el uso que podría darse posteriormente a esa información.

«Estamos hablando de una geolocalización obligatoria impuesta por el Estado. Es legítimo que los ciudadanos desconfíen», ha subrayado Arsuaga, quien considera que esta medida representa una intromisión injustificada en la privacidad de los conductores.

La presión ciudadana logra una rectificación parcial

Miguel Tomás, director de Campañas de Hazte Oír, ha destacado que la movilización ciudadana ya ha conseguido resultados tangibles, obligando a la DGT a rectificar parcialmente su postura inicial. Ahora se permite el uso de los tradicionales triángulos de emergencia, siempre que se combine con la baliza V16.

«Es una prueba de que cuando los ciudadanos alzan la voz, el Gobierno cede, pero no es suficiente», afirma Tomás. «Por ello, Hazte Oír exige una nueva instrucción que garantice que no se sancionará a ningún conductor por no llevar la baliza V16 y anima a seguir movilizándose para frenar esta imposición».

Llamamiento a la movilización continuada

La asociación ha anunciado que mantendrá la presión sobre las autoridades hasta conseguir que se suspenda definitivamente la obligatoriedad del dispositivo y se garantice que ningún conductor será multado por optar por no adquirirlo. La organización confía en que el respaldo de más de 53.000 ciudadanos refuerza la legitimidad de sus demandas y demuestra el malestar generalizado ante esta medida.