Izquierda Unida exige la dimisión inmediata del alcalde de Valdelugueros

Izquierda Unida exige la dimisión inmediata del alcalde de Valdelugueros, diputado provincial y expresidente de la Diputación tras la sentencia que confirma la manipulación del padrón

Izquierda Unida exige la dimisión inmediata del alcalde de Valdelugueros, actual diputado provincial y expresidente de la Diputación de León, Emilio Orejas, tras la sentencia del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 2 de León que confirma lo que durante años fue un clamor en el municipio: el padrón estaba inflado y el Ayuntamiento actuó de forma ilegal al negarse a revisarlo.

La resolución judicial es demoledora. No estamos ante un simple defecto administrativo, sino ante una forma de entender el poder basada en retorcer las normas para mantenerse en él. Empadronamientos en viviendas vinculadas al entorno del alcalde, personas que reconocen haberse inscrito solo para poder cazar, una desproporción escandalosa entre vecinos censados y tarjetas sanitarias en un pueblo envejecido… Todo ello mientras se impedía a la oposición acceder a la información necesaria para ejercer su labor de control.

Lo que ha quedado acreditado en sede judicial es muy grave: se utilizaron las instituciones municipales con criterios partidistas y se desoyeron indicios evidentes de irregularidad. La justicia ha tenido que obligar al Ayuntamiento a hacer lo que debía haber hecho desde el primer momento: ajustar el padrón a la realidad y dejar de mirar hacia otro lado.

Desde Izquierda Unida consideramos insostenible que quien ha sido responsable político de esta situación continúe al frente de la Alcaldía y mantenga su acta en la Diputación de León. La democracia no puede sostenerse sobre padrones inflados ni sobre maniobras que ponen en cuestión la limpieza de los procesos electorales. La confianza de la ciudadanía no es un trámite administrativo que se pueda manipular; es la base misma de la legitimidad democrática.

Además, no es la primera vez que se producen resoluciones judiciales relacionadas con el padrón en este municipio, lo que evidencia un problema estructural y una manera de actuar que no puede normalizarse. Cuando las irregularidades se repiten y es un juez quien debe enmendar la actuación municipal, la responsabilidad política es ineludible.

Valdelugueros merece instituciones limpias, transparencia y respeto a la voluntad real de sus vecinos y vecinas. Por dignidad democrática y por responsabilidad pública, Emilio Orejas debe dimitir de manera inmediata.