La AAVV Compostilla y Bierzo Aire Limpio recuerdan la ilegalidad de la Red de Calor desde 2020, que la última sentencia de julio de 2025 vuelve a recordar

– Tres sentencias consecutivas confirman la ilegalidad de la Red de Calor de Ponferrada

– Reclaman el cumplimiento del auto judicial, la restitución de las zonas afectadas y la ejecución del Parque de la Juventud

La Asociación de Vecinos de Compostilla y Bierzo Aire Limpio denuncian públicamente la actitud de desprecio hacia la legalidad y hacia la ciudadanía mostrada por el Ayuntamiento de Ponferrada y la empresa pública SOMACYL, que persisten en mantener y promover la Red de Calor de Ponferrada, pese a que tres sentencias judiciales consecutivas han declarado su ilegalidad.

El Juzgado Contencioso-Administrativo nº 2 de León ya anuló en 2020 las licencias del proyecto mediante sentencia, posteriomente ratificada en 2021 por el TSJ, al desestimar los recursos interpuestos por el Ayuntamiento y SOMACYL.

Tras los intentos por volver a legalizar la red de calor, en julio de 2025, el mismo Juzgado volvió a pronunciarse en el mismo sentido, confirmando, nuevamente, que la red se construyó vulnerando la legalidad urbanística y ambiental, fragmentando el proyecto y obviando los requisitos básicos de transparencia y participación pública.

Durante todo este tiempo, los sucesivos equipos de gobierno municipal han optado por ignorar las sentencias, continuar las obras y mantener la agresión al vecindario, a pesar de las reiteradas peticiones de ayuda formuladas por los residentes de Compostilla.

“Es inaceptable -afirman- que, tras décadas de abandono, nuestro barrio siga sufriendo obras ilegales y molestias constantes, cuando lo que necesitamos es integración urbana, zonas verdes y justicia social”.

Los vecinos recuerdan que, tras décadas viviendo a la sombra de la antigua montaña de carbón, está aprobada la ejecución del Parque de la Juventud que iba a resarcir al vecindario por tantos años de abandono. Por ello, reclaman la ejecución del Plan Parcial del Parque de la Juventud, un proyecto largamente prometido que supondría una compensación necesaria para una zona históricamente castigada.

El pasado 1 de agosto, Bierzo Aire Limpio y la Asociación de Vecinos de Compostilla anunciaron públicamente que habían solicitado la ejecución provisional de la sentencia, un procedimiento habitual tras el fallo judicial.

Con esta solicitud se instaba al Ayuntamiento para que actuara con responsabilidad, adoptando, con tiempo suficiente, decisiones en beneficio de la ciudadanía y minimizando las molestias derivadas de la paralización de la central.

Sin embargo, en los últimos días hemos asistido -con estupor- a declaraciones incomprensibles emitidas tras el auto del Juzgado, en el que se ordena expresamente el cese inmediato de la actividad de la Central de Calor de Ponferrada y se establece que el Ayuntamiento y SOMACYL deben garantizar de forma simultánea el suministro de calefacción y agua caliente sanitaria a los edificios afectados.

Según dan a entender algunas fuentes, lejos de acatar la resolución, el concejal de Urbanismo ha reclamado a las asociaciones “un ejercicio de responsabilidad”, mientras que el alcalde de Ponferrada, al parecer, ha insinuado públicamente que no cumplirá la orden judicial.

El incumplimiento de cualquiera de las dos obligaciones impuestas por el juez -el cese inmediato de la central y la garantía de suministro alternativo- constituiría no solo un acto de desobediencia a la autoridad judicial, sino también un grave ejercicio de irresponsabilidad institucional, incompatible con el respeto al Estado de Derecho y con la obligación de velar por el bienestar de la ciudadanía ponferradina.

Subrayan desde Bierzo Aire Limpio. “No se trata solo de un conflicto jurídico, sino de una cuestión de respeto democrático. Las sentencias están para cumplirse, y más aún cuando confirman, por tercera vez, que el proyecto fue ilegal desde su origen”.

Las administraciones públicas deberían ser las primeras en dar ejemplo en el cumplimiento de la ley. Cuando la ciudadanía tiene la obligación de acatarla bajo pena de sanción, es intolerable que las instituciones ignoren sus propias normas -incluido el Plan General de Ordenación Urbana de Ponferrada-. Resulta inaceptable que quienes exigen responsabilidad a los denunciantes no ejerzan la suya para proteger la salud de la ciudadanía.

El proyecto de la Red de Calor se ha convertido, según Bierzo Aire Limpio, en un monumento a la mala gestión y al desprecio por la legalidad, que ha costado dinero público y ha deteriorado la convivencia vecinal, un “Algarrobico berciano” al que la responsabilidad institucional debe poner fin.

Por ello, las asociaciones reclaman que el Ayuntamiento y SOMACYL cumplan la sentencia de manera inmediata, procedan a restituir las zonas afectadas por las obras de canalización y busquen soluciones alternativas para el suministro de calefacción y agua caliente a los edificios dependientes del sistema, tal y como dicta el auto del juez.

“El juez ha sido claro: deben buscar una solución, no desafiar la justicia. La decisión se basa en que esta central “opera sin las garantías ambientales debidas” y la responsabilidad recae en el Ayuntamiento y SOMACYL, no en los vecinos ni en las asociaciones”, recuerda Bierzo Aire Limpio.

La ciudadanía berciana, y especialmente los vecinos y vecinas del barrio de Compostilla, merecen transparencia, respeto y responsabilidad, no que continúe el gasto de recursos públicos en defender proyectos declarados ilegales una y otra vez.