La Coordinadora de Plataformas en Defensa de la Sanidad Pública de Castilla y León hace balance de las recientes movilizaciones

El pasado sábado 22 de noviembre, en la reunión de la Coordinadora de Plataformas en Defensa de la Sanidad Pública de Castilla y León, hicimos una valoración muy positiva de las movilizaciones en diferentes provincias y localidades de la Comunidad el 8 y 9 de noviembre pasado. Miles de personas salieron en toda Castilla y León para denunciar el deterioro del Sistema Sanitario Público.

En dichas movilizaciones se puso claramente de manifiesto la preocupación ciudadana ante las enormes listas de espera, tanto para consultas como para pruebas diagnósticas y quirúrgicas. Ello por supuesto condiciona un importante sufrimiento para la población afectada y además puede incidir, e incide de hecho, en el incremento de los riesgos para la salud de la población.

En las movilizaciones se denunció el proceso de privatización de nuestra sanidad, en especial la sanidad rural, así como la falta de recursos humanos y materiales para la asistencia sanitaria de nuestra población. Se señaló también que la falta de planificación provoca desigualdad: Hospitales Comarcales y algunas ciudades sufren una carencia crítica de especialistas, mientras otros centros tienen exceso de plantilla.

Una de las decisiones más importantes que se tomó en la referida reunión fue la de organizar una manifestación del conjunto de la Comunidad para el próximo 21 de febrero en Valladolid, bajo el mismo lema de las movilizaciones del 8 y 9 de noviembre, es decir:»Defendamos la Sanidad Pública. Paremos su destrucción. Nos va la vida en ello».

Así mismo se hizo una reflexión sobre la necesidad de ampliar la red para la convocatoria del 21 de febrero; para ello se hablará con todo tipo de colectivos sociales y políticos objetivamente interesados en la defensa del Sistema Sanitario Público en vías de liquidación.

También se valoró la importancia de contar con aquellos colectivos que luchan contra el deterioro de nuestro territorio mediante la instalación de macrogranjas, macroparques de eólicas o fotovoltaicas sin planificación, o plantas de metano previstas para instalar en la Comunidad.

Nuestra aspiración es que esa movilización tenga la mayor repercusión y asistencia, cuantitativa y cualitativamente.

Tenemos casi tres meses para organizarlo y estamos convencid@s de que si lo hacemos adecuadamente, la movilización del 21 de febrero de 2026 será un éxito histórico desde el punto de vista de las movilizaciones populares en nuestra Comunidad. Las circunstancias así lo exigen.