Morala ampliará la depuradora de Montearenas para que pueda suministrar a toda la ciudad en el caso de nuevo problema con la traída del Oza

Marco Morala, alcalde de Ponferrada, compareció en rueda de prensa en la mañana de este lunes para hablar del problema con el agua en Ponferrada.

Comenzó afirmando que la inacción de la Diputación de León con sus responsabilidades, por lo que tuvieron que constituir el CECOP por la calidad del agua potable.

El agua en Ponferrada proviene de dos sitios: el río Oza y el embalse de Bárcena: 40.000 habitantes usan la traída del Oza, llegando a los 20.000 la que llega del pantano.

La carretera LE5238, cuya responsabilidad es de la Diputación de León, lleva con continuos derrumbes desde el año 2018, llegando a influenciar en la calidad del agua del río Oza. En julio del 2025 la Confederación Miño – Sil ha resuelto que deben realizarse las obras necesarias para retener los sólidos arrastrados por la corriente, para impedir que acaben en la carretera: «queda prohibido el vertido al cauce los residuos, quedando obligado el titular a la restitución en caso de producirse». Morala firma que de todo esto nada ha cumplido la Diputación: «cuando desde la Diputación hablan de que nos tenemos que aclarar, quienes se tienen que aclarar son ellos, además de realizar el viaducto que tienen autorizado a realizar».

Ante la inanición de la Diputación gobernada por PSOE-UPL, desde el ayuntamiento de Ponferrada organizaron el CECOP para tratar la emergencia tras el derrumbe de piedras y lodo que llegaron al río: «ya que desde la Diputación no hacen nada, ordené la ampliación de la depuradora de Montearenas, con captación de Bárcena, para poder suministrar a toda la ciudad en el caso de que la otra tenga algún problema, con un presupuesto de más de 2.8 millones de euros».

Como esta cifra es muy alta para el ayuntamiento, ha pedido ayuda tanto al Gobierno de España como a la Junta de Castilla y León, aportando un 33.3% cada uno incluyendo el ayuntamiento, para que sea en partes iguales.