VOX pregunta sobre el inmovilismo del aeropuerto tras la reunión con la plataforma «Más Vuelos»

El portavoz de la formación, Fernando Prieto Olite, preguntó sobre el contrato de vuelos hasta 2029, la ausencia de un ILS de categoría III, la terminal de carga y el daño reputacional por desvíos y cancelaciones que han afectado a miles de pasajeros

El grupo provincial de Vox en la Diputación de León llevó este miércoles al pleno ordinario de la institución una batería de preguntas dirigidas al equipo de gobierno sobre la situación del Aeropuerto de León, tras el encuentro mantenido el pasado lunes 23 de febrero con representantes de la Plataforma Ciudadana «Más Vuelos, Más Futuro para León». El portavoz de la formación, Fernando Prieto Olite, centró su intervención en cinco bloques temáticos que abarcan desde el nuevo contrato de promoción de vuelos hasta el deterioro de la imagen del aeródromo de La Virgen del Camino.

El primer eje de la interpelación se dirige al reciente pliego licitado por el Consorcio del Aeropuerto —integrado al 50% por la Diputación y el Ayuntamiento de León— para la temporada 2026/2027, prorrogable hasta 2029. Pese a un incremento presupuestario de 200.000 euros, el contrato mantiene prácticamente las mismas rutas y frecuencias, una decisión que la plataforma ciudadana califica de «inmovilismo»: cambiar algo para que todo siga igual. Vox preguntó qué informes económicos y de demanda justifican ese aumento de gasto público sin mejora sustancial de la oferta, y por qué la Diputación no ha condicionado el contrato a un plan estratégico integral que contemple la modernización del sistema de aterrizaje, una terminal de carga y la mejora de los accesos viarios.

El segundo bloque denuncia una «falta de voluntad política» y la ausencia de avances reales, mientras recuerda que las solicitudes de reunión dirigidas al Consorcio, al Ministerio de Transportes y a la Subdelegación del Gobierno han quedado sin respuesta. Prieto Olite pidió un listado de actuaciones concretas —con fechas y contenido— desarrolladas por la Diputación en el último año, y preguntará si la institución está dispuesta a «rectificar la estrategia actual y abrir una nueva etapa de diálogo y compromisos verificables».

El tercer frente aborda las limitaciones técnicas del aeropuerto. El sistema de aterrizaje instrumental (ILS) del aeródromo leonés es de categoría I —el más básico del mercado—, tiene más de 21 años de antigüedad y está gestionado por el Ministerio de Defensa. Esta carencia obliga a desviar aviones a Asturias cuando la niebla reduce la visibilidad por debajo de los 200 pies, un escenario recurrente en otoño e invierno.

Solo en 2025, según datos de AirHelp, el 17,6% de los usuarios del aeropuerto sufrió alguna incidencia —cancelaciones, retrasos o desvíos—, y 6.800 pasajeros se vieron directamente afectados por problemas vinculados al ILS. Vox preguntará cuántas gestiones formales ha realizado la Diputación ante AENA y el Ministerio para exigir la instalación de un ILS de categoría III y si se ha evaluado la relación coste-beneficio frente a las pérdidas recurrentes.

El cuarto bloque se centra en la reivindicación estrella: convertir León en la terminal de carga aérea de referencia del noroeste peninsular. Un estudio de viabilidad encargado por la propia Diputación estima en 43,6 millones de euros la inversión necesaria para dotar al aeropuerto de las capacidades operativas requeridas, incluyendo la ampliación de la pista por 11 millones, la mejora de la plataforma civil y la construcción de una nave logística. El portavoz de Vox cuestionará si la Diputación ha mantenido contactos reales con AENA, el Ministerio y operadores logísticos o si el estudio de viabilidad de 20.000 euros acabará, como temen desde la plataforma, «en un cajón como otros proyectos».

El último bloque abordó el impacto acumulado de los incidentes operativos sobre la imagen del aeropuerto. Episodios como los desvíos navideños, las averías en el ILS y las cancelaciones en periodos de alta demanda han generado desconfianza entre usuarios y aerolíneas.

Se ha reclamado insistentemente la creación de rutas con polos empresariales europeos como Düsseldorf, Colonia o Amberes, así como frecuencias regulares adaptadas a la demanda empresarial. El mensaje es claro: «Las empresas no buscan intenciones para el futuro ni soluciones para fechas indeterminadas», y la indefinición está provocando que industrias instaladas en León canalicen su logística desde Valencia, Madrid, Vitoria, oporto o Zaragoza.