Bierzo al Toque: ¿flamenco para el pueblo o para la foto?

Estrella Morente, Farruquito, Arcángel. Tres nombres que llenan teatros en Madrid, Sevilla y Barcelona. Este julio, actúan en Ponferrada por 12 euros la entrada. La Fundación Ciudad de la Energía (CIUDEN), entidad pública adscrita al Ministerio para la Transición Ecológica, organiza la cuarta edición del festival Bierzo al Toque. El presupuesto de La Térmica Cultural, sede del evento, alcanza los 1,58 millones de euros en 2026. La pregunta no es si el flamenco es bueno. La pregunta es: ¿a quién beneficia realmente este festival, y a costa de qué?
El Plan de Actuación Trienal 2024-2026 de CIUDEN, aprobado en noviembre de 2023, destina a La Térmica Cultural, sede principal del festival, 2,86 millones de euros en 2024, 1,65 millones en 2025 y 1,58 millones en 2026. En total, más de 6,1 millones de euros en tres años para el mantenimiento y programación de este espacio.
De esos 1,58 millones de 2026, 1,54 millones se destinan a gastos de personal y operación. Solo 50.000 euros son inversiones. Es decir: La Térmica Cultural consume 1,5 millones de euros al año en mantenerse abierta, con una plantilla de 175 personas y unos gastos de funcionamiento que superan el millón y medio.
¿Cuánto cuesta Bierzo al Toque específicamente?
Ese dato no aparece en ningún documento público. El festival se enmarca dentro de la programación cultural de La Térmica, que incluye ciclos de cine, exposiciones, conferencias y actividades educativas. CIUDEN no desglosa el coste del festival dentro del presupuesto global del espacio.
¿De dónde sale el dinero?
Del presupuesto de CIUDEN, que a su vez depende de los Presupuestos Generales del Estado y del Instituto para la Transición Justa (ITJ). Es decir: de todos.
El retorno económico: ¿dos millones de euros reales o contables?
En 2024, la organización afirmó que el festival generó un retorno económico de dos millones de euros. Según CIUDEN, asistieron más de 4.000 personas a los conciertos y actividades.
En 2025, la cifra subió a más de 4.400 asistentes.
Hagamos una operación aritmética simple: si 4.000 personas generaron dos millones de euros de retorno, cada asistente representó 500 euros de impacto económico. En Ponferrada. En tres días. Es una cifra que el lector puede juzgar por sí mismo.
El cálculo del «retorno económico» de un festival no es ciencia exacta. Suma el dinero que los asistentes gastan en hoteles, restaurantes, transporte, compras. Pero no resta lo que esos mismos asistentes habrían gastado de todos modos en la ciudad. Ni resta el coste de oportunidad: si esos fondos públicos se hubieran invertido en otra cosa, ¿habrían generado más o menos retorno?
Además, el «retorno» no se queda necesariamente en Ponferrada. Los hoteles pueden estar en otras comarcas. Los restaurantes pueden ser cadenas nacionales. Los artistas, técnicos y productoras cobran fuera. El flamenco, como la energía que CIUDEN dice gestionar, tiene fugas.
¿Para quién es el festival?
El precio de las entradas es de 12 euros.
Es un precio accesible, casi simbólico para artistas de este nivel. Eso es bueno para el público. Pero también plantea una pregunta: si las entradas no cubren los costes, el déficit lo asumen los fondos públicos.
¿Quién acude a Bierzo al Toque? La organización no publica datos sociológicos de su público. Sabemos que el festival incluye conferencias sobre fotografía flamenca, mesas redondas de periodismo taurino, catas de vino y presentaciones de poemarios.
Es una programación que apunta a un público con inquietudes culturales específicas. No tenemos datos sobre si ese público coincide con el perfil medio de la comarca.
Y aquí está el problema: CIUDEN es una fundación pública creada para gestionar la transición justa de una comarca minera devastada. Su misión es «favorecer la adopción de medidas responsables para racionalizar el gasto sin merma del cumplimiento de los objetivos fundacionales».
¿Es racional gastar fondos públicos en un festival de flamenco cuando la comarca pierde población, cuando los jóvenes se van, cuando el paro estructural campa a sus anchas?
La Térmica Cultural: un elefante blanco con aire acondicionado
La Térmica Cultural se inauguró en marzo de 2023. En poco más de tres años, ha consumido más de 6 millones de euros en funcionamiento.
Su presupuesto para 2026 es de 1,58 millones, de los cuales 1,36 millones son gastos de operación y mantenimiento. Es decir: el edificio cuesta 1,36 millones de euros al año solo en mantenerse encendido.
Para ponerlo en perspectiva: el Centro Vivero de CIUDEN, dedicado a la formación y producción de planta en la cuenca minera, tiene un presupuesto de 379.000 euros en 2026. La Fábrica de Luz, el museo de la energía, tiene 833.000 euros. La Térmica Cultural, el espacio para «cultura», tiene casi el doble que ambos juntos.
¿Es La Térmica Cultural un espacio necesario? Sí, si se cree que una comarca en crisis necesita un auditorio, una sala de cine, una cafetería y un vestíbulo para masterclasses de flamenco. No, si se cree que necesita formación profesional, empleo estable, industria, alternativas reales a la minería.
El Plan de Actuación Trienal de CIUDEN reconoce que «se priorizará la búsqueda de patrocinios culturales de carácter privado para asegurar una puesta en marcha exitosa».
Es decir: incluso CIUDEN sabe que el modelo es insostenible sin fondos privados. Pero mientras llegan, si llegan, el dinero público sigue fluyendo.
El flamenco como cosmética de la transición justa
El Bierzo es una comarca de transición justa. Esa etiqueta, otorgada por la Unión Europea, implica que recibe fondos específicos para paliar el cierre de la minería y la reconversión industrial. CIUDEN gestiona esos fondos. Y CIUDEN organiza Bierzo al Toque.
¿Qué tiene que ver el flamenco con la transición justa? Nada. Y todo. Es un instrumento de soft power: un festival de flamenco en Ponferrada dice al mundo que el Bierzo no es solo cenizas y paro. Dice que hay cultura, hay vida, hay futuro. Es una narrativa políticamente útil.
Pero las narrativas no pagan hipotecas. No retienen a los jóvenes. No generan empleo estable. Un festival de cuatro días no compensa 364 días de precariedad.
CIUDEN tiene un programa llamado Dinamiz-ARTj, dotado con 2,5 millones de euros, que ha promovido más de 1.000 actuaciones en 136 ayuntamientos de zonas de transición justa.
Es un programa ambicioso. Pero el balance que presenta es de «espectadores», no de empleos creados, de empresas surgidas, de jóvenes que se quedan. La cultura como fin en sí misma es legítima. La cultura como sustituto de políticas industriales es maquillaje.
¿Y si no hubiera festival?
Imaginemos que CIUDEN decide no organizar Bierzo al Toque en 2027. Que los fondos que destina al festival se invierten en otra cosa. ¿En qué? En becas de formación para jóvenes del Bierzo. En ayudas a emprendedores locales. En infraestructuras para pequeñas empresas. En mantenimiento de los pueblos que se vacían. En cuidados para los ancianos que se quedan solos.
O, si se insiste en la cultura, en una programación que no dependa de artistas de caché internacional. En talleres de guitarra flamenca para niños de la comarca. En teatro local, música local, arte local. En cultura hecha desde el Bierzo, no para el Bierzo.
Pero eso no sale en la foto. No genera titulares en medios nacionales. No justifica un viaje del ministro. No permite a CIUDEN presentar balances de «más de 4.000 asistentes» y «dos millones de retorno económico».
Bierzo al Toque no es un mal festival. Es probablemente el mejor festival de flamenco del noroeste de España. Tiene cartel, tiene público, tiene ambición. Pero eso no es suficiente para justificar su coste.
El problema no es el flamenco. El problema es el contexto: una comarca que arde cada verano, que pierde población, que depende de fondos europeos de transición justa, que gasta 1,5 millones de euros al año en mantener un espacio cultural mientras el Centro Vivero de formación agrícola apenas tiene 379.000.
El problema es la prioridad. ¿Es más urgente un concierto de Estrella Morente o un contrato indefinido para un joven de Fabero? ¿Es más necesario Farruquito o una estrategia industrial para El Bierzo?
CIUDEN fue creada para gestionar la transición energética y el reto demográfico. No para programar festivales. Si quiere hacer cultura, que la haga. Pero que no confunda la cultura con la política, ni el flamenco con el empleo, ni la foto con el futuro.
Porque cuando las luces de La Térmica Cultural se apaguen el 26 de julio, Ponferrada seguirá siendo la misma ciudad: con paro, con fuego, con jóvenes que se van. Y el flamenco, por muy bonito que sea, no detiene una ola de calor ni llena un pueblo vacío.
Si tuvieras que elegir entre Bierzo al Toque y 20 contratos de trabajo para jóvenes del Bierzo, ¿cuántos festivales de flamenco estarías dispuesto a sacrificar?
Este artículo se ha construido exclusivamente sobre datos verificables. El coste específico del festival Bierzo al Toque no aparece desglosado en documentos públicos. Las cifras de caché de los artistas no han sido facilitadas por la organización. El perfil sociológico del público asistente no ha sido estudiado por fuentes independientes accesibles. Las comparativas presupuestarias provienen del Plan de Actuación Trienal 2024-2026 de CIUDEN, documento oficial disponible en el Boletín Oficial de la Provincia de León.



En el Bierzo el flamenco es tradición desde……………………………………ni lo sey..ni sé a quién le interesa tanto…………no habrá grupos Bercianos y Leoneses en los que gastar el dinero de la transición injusta
Ganas de tocar los huevos , el caso es salir en la foto . No habrá cosas más importantes
Esto es otro negocio montado como cientos ,que lo único que funciona es el círculo que se beneficia el resto a pagar y callar , el que no lo quiera ver ,es por que forma parte de ese sistema,