Descifrando la ‘locomotora europea’: números que no cuadran
La paradoja del empleo en España: cuando los números no cuadran
Según un artículo publicado ayer por la agencia Bloomberg, resulta inexplicable que, siendo España «la locomotora de Europa», los votantes no apoyen al PSOE, como se ha evidenciado en las recientes elecciones en Aragón.
Los datos macroeconómicos parecen respaldar esta narrativa de éxito, pero un análisis más detallado revela contradicciones que merecen ser examinadas con rigor.
Los datos del mercado laboral
Desde la llegada de Pedro Sánchez al gobierno en junio de 2018, España ha experimentado una reducción significativa en las cifras de desempleo. Los números son elocuentes:
Tasa de paro:
- 2º trimestre de 2018: 15,3%
- 4º trimestre de 2025: 9,93%
- Reducción porcentual: 35%
En términos absolutos, el número de desempleados se ha reducido un 23% desde 2018, según datos de elEconomista.
La paradoja de las prestaciones
Sin embargo, existe una contradicción que merece análisis. Mientras el desempleo desciende, el gasto en prestaciones por desempleo ha experimentado un crecimiento notable:
Gasto en prestaciones por desempleo:
- 2018: 17.469,3 millones de euros
- 2025: 24.421 millones de euros
- Incremento: 39,8% (casi un 40%)
Esta divergencia entre dos indicadores que deberían moverse en sentidos opuestos plantea una pregunta legítima: ¿cómo es posible que con menos parados se gaste significativamente más en prestaciones por desempleo?
Posibles explicaciones técnicas
Los contratos fijos discontinuos
Una de las explicaciones más plausibles radica en la reforma laboral y la proliferación de los contratos fijos discontinuos. Este tipo de contrato, impulsado desde el Ministerio de Trabajo, presenta una particularidad estadística relevante: cuando el trabajador no está en período de actividad, puede percibir prestaciones por desempleo sin que esto compute como empleo perdido en las estadísticas oficiales.
Este mecanismo permite que un trabajador figure como empleado en las estadísticas de ocupación mientras simultáneamente percibe prestaciones durante sus períodos de inactividad, lo que explicaría la aparente contradicción entre la reducción del paro y el aumento del gasto en prestaciones.
La precariedad laboral encubierta
Otra variable que merece consideración es la calidad del empleo generado. La proliferación de empleos con jornadas reducidas (2, 3 o 4 horas diarias) puede generar un incentivo perverso: para ciertos perfiles, resulta más rentable económicamente percibir un subsidio que aceptar un empleo que, una vez descontados los gastos de desplazamiento y otros costes asociados, apenas aporta ingresos netos adicionales.
Adicionalmente, una parte significativa del empleo generado se concentra en sectores de bajo valor añadido, frecuentemente ocupados por población inmigrante en trabajos que la población española rechaza. Esto puede reducir estadísticamente el desempleo sin generar un crecimiento real de la riqueza del país.
El factor del empleo público
El análisis quedaría incompleto sin examinar la evolución del empleo público:
Junio 2018:
- Empleo público: 16-16,5% del total de ocupados
- Total empleados públicos: 2,4-2,5 millones
Finales 2025/principios 2026:
- Empleo público: 15,7-17,2% del total de ocupados
- Total empleados públicos: 3.532.700 (EPA 3T 2025)
- Primera vez que se superan los 3,1 millones (julio 2025)
La realidad detrás de los porcentajes:
Aunque el porcentaje de empleo público se ha mantenido relativamente estable en torno al 16-17%, las cifras absolutas revelan un crecimiento significativo de más de 650.000 empleados públicos adicionales.
Esto se traduce en un crecimiento del 26,7% en el sector público frente al 12,1% registrado por el sector privado, una diferencia de 14,6 puntos porcentuales entre ambos sectores.
La composición del crecimiento del empleo
Los datos sugieren que el crecimiento del empleo en España durante este período se ha sustentado en tres pilares principales:
- Expansión del empleo público (crecimiento del 26,7%)
- Empleos de baja calidad en el sector privado (precariedad, jornadas reducidas)
- Efectos estadísticos de los contratos fijos discontinuos (empleados que alternan períodos de actividad con prestaciones)
Esta composición del crecimiento del empleo plantea interrogantes sobre la sostenibilidad y la calidad real del modelo de crecimiento económico.
Reflexiones finales
Los datos macroeconómicos agregados pueden ofrecer una imagen parcial de la realidad económica. La narrativa de España como «locomotora de Europa» se sostiene en cifras que, analizadas en profundidad, revelan una realidad más compleja y matizada.
La divergencia entre la reducción del paro y el aumento de las prestaciones por desempleo, sumada a la naturaleza del empleo generado (fuertemente inclinado hacia el sector público y empleos privados de baja calidad), sugiere que el modelo de crecimiento presenta vulnerabilidades estructurales.
Cuando Bloomberg y otros medios internacionales publican análisis que parecen desconectados de la percepción ciudadana, quizás valdría la pena preguntarse si los indicadores tradicionales están capturando adecuadamente la realidad económica que viven los españoles en su día a día.
La economía real, aquella que se experimenta en los supermercados, en las nóminas mensuales y en la capacidad adquisitiva de las familias, no siempre coincide con las cifras agregadas que se muestran en los titulares.
Una aproximación más completa al análisis económico debería incorporar no solo las tasas de empleo, sino también la calidad del empleo generado, su sostenibilidad fiscal y su capacidad real para generar prosperidad y bienestar para los ciudadanos.
Nota: Este análisis se basa en datos oficiales del INE, EPA y Ministerio de Trabajo, así como información publicada en medios especializados como elEconomista. Las interpretaciones y conclusiones son del autor y están abiertas al debate y al contraste con otras perspectivas económicas.
Pedro Guerra Consultor de Empresas



