(Artículo de opinión)

Mañueco no duerme tranquilo. Y no porque el PSOE de CyL vaya a hacer algo, porque «ni está ni se le espera».

El avance electoral de Vox en Aragón y Extremadura ha encendido las alarmas en el Partido Popular, especialmente de cara a los comicios en Castilla y León. El temor es que la formación de Santiago Abascal supere la barrera del 20% de apoyo, partiendo además de una base más sólida que en otras regiones: en febrero de 2022 ya alcanzaron el 17,64% y lograron 13 procuradores en las Cortes autonómicas, frente al único escaño previo.

ABASCAL Y SU «ESTRATEGIA GLOBAL»

Desde el PP consideran que las negociaciones en Extremadura y Aragón están supeditadas a las decisiones de la dirección nacional de Vox en Madrid. Diversos dirigentes populares consultados por Europa Press sostienen que Abascal ha trazado una «estrategia global» de ámbito nacional que se gestiona desde la sede central del partido, conocida como Bambú.

Tanto la cúpula del PP en Génova como los líderes territoriales coinciden en que Vox comenzará a «desgastarse» una vez asuma responsabilidades de gobierno, y están dispuestos a facilitarle ese escenario. Un veterano dirigente popular recuerda en privado: «Eso es lo que le ocurrió a Podemos y a Ciudadanos».

La formación de Abascal ha expresado su voluntad de incorporarse a los ejecutivos autonómicos para garantizar la implementación de sus políticas. De hecho, en Extremadura han exigido varias consejerías y una vicepresidencia, y han anunciado que también reclamarán entrada en el Gobierno aragonés.

«VOX VA A SUBIR TAMBIÉN EN CYL»

Fuentes del PP aseguran que ninguno de los dos partidos tiene interés en mostrar acuerdos antes de las elecciones castellanoleonesas, donde Vox aspira nuevamente a convertirse en pieza clave para la gobernabilidad, como sucedió hace cuatro años con el gobierno de coalición entre Mañueco y Juan García-Gallardo como vicepresidente.

Tras los resultados de Vox en Extremadura —pasó de 5 a 11 escaños con un 17,8%— y en Aragón —duplicó su representación de 7 a 14 diputados con un 16,9%—, sectores populares vaticinan que el impulso continuará en Castilla y León. Las previsiones apuntan a que podría superar el 20% y «sacar representación en todas las provincias».

«Vox va a subir en Castilla y León. Está en una ola», resume un cargo regional del PP, que reconoce que se «conformaría» con que los populares mantuvieran los 31 escaños obtenidos hace cuatro años (31,4%). Otro dirigente añade: «Solo espero que Mañueco repita resultado», confiando en que la estructura consolidada del PP y del PSOE en la región pueda mitigar las pérdidas.

Aunque Mañueco proclama su deseo de gobernar en solitario, en las filas populares dan prácticamente por seguro que deberá reeditar la coalición con Vox. En esta ocasión, la formación presenta a Carlos Pollán, un candidato con perfil más institucional —ha presidido las Cortes de CyL durante esta legislatura— que podría atraer votantes tradicionales del PP.

CREEN QUE ABASCAL BUSCARÁ NACIONALIZAR LA CAMPAÑA

Mañueco ha insistido estos días en que su campaña debe centrarse en los problemas reales de los ciudadanos castellanoleoneses y tener «menos ruido y más nueces». No obstante, cargos del partido temen que Abascal intentará «nacionalizar» el debate electoral e imponer en la agenda temáticas favorables a Vox, como la inmigración o el tratado de Mercosur.

Las mismas fuentes defienden la necesidad de poner a Vox «frente al espejo» y recordar a la ciudadanía que en julio de 2024 abandonó los gobiernos autonómicos, dejando «tirados a los ciudadanos» por motivos puramente electorales y partidistas. «Vox actuó por cálculo político y hay que decirlo», subraya una de las personas consultadas por Europa Press.

En esta dirección se pronunció recientemente el propio Mañueco: «Tendremos que hacer pedagogía también a lo largo de la campaña electoral, quién es el que está comprometido con la institucionalidad, con el gobierno de Estado y quiénes en un momento determinado, por interés electoral, dejaron los gobiernos».

El PP pretende capitalizar su «gestión eficaz» durante estos años en la Junta de Castilla y León frente a la «poca experiencia» y la carencia de «cuadros preparados» en Vox. En su primer acto de precampaña, Alberto Núñez Feijóo destacó el viernes en Salamanca que el PP se presenta a las elecciones con «un líder, un equipo y un proyecto».

Feijóo definió a Mañueco como una persona «fiable» con «trazabilidad», cualidades que considera fundamentales «para un territorio» y «para la gente». «Saber que esta persona no te va a mentir, saber que tiene una trazabilidad y un pasado que se describe en su biografía, saber que no llega a aprender, sino que llega aprendido, y saber que su único objetivo es seguir sirviendo desde el lugar que ha servido», manifestó durante la presentación de candidaturas en Salamanca.

Además, en el PP existe preocupación por el efecto contagio que pueda tener en Castilla y León el enfrentamiento entre la presidenta extremeña en funciones, María Guardiola, y Vox, según han señalado diversas fuentes populares a Europa Press.

El debate de investidura de Guardiola está previsto para el 3 de marzo, en plena campaña electoral castellanoleonesa, y Vox ya ha advertido con un «no rotundo» si la presidenta no permite implementar sus políticas con garantías, un mensaje que refuerza la sensación de que podrían estar dispuestos a forzar una repetición electoral en Extremadura.

Respecto a Aragón, fuentes del PP ven más viable que Jorge Azcón logre un pacto con Vox —similar al alcanzado hace tres meses por Juanfran Pérez Llorca en Valencia— porque, pese a las tensiones verbales durante la campaña, no mantiene una relación personal tan deteriorada con la formación de Abascal como sí ocurre en el caso de Guardiola.

 

Pedro Guerra

Consultor de Empresas

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3 pensamientos sobre “Mañueco no duerme tranquilo…

  1. Puede dormir muy tranquilo, ya que como siempre, la ultraderecha le permitirá gobernar. Son lo mismo con distinto nombre.

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