Trump presenta un «ambicioso» plan urbanístico para reconstruir Gaza con rascacielos y complejos turísticos

Jared Kushner (yerno de Donald Trump), expone en Davos el proyecto de la «nueva Gaza», que contempla una inversión de 25.000 millones de dólares y la construcción de 180 torres frente al Mediterráneo
La Administración de Donald Trump ha desvelado este jueves su estrategia de reconstrucción para la denominada «nueva Gaza», un proyecto urbanístico de gran envergadura que plantea levantar numerosos rascacielos en un territorio de dos millones de habitantes arrasado tras tres años de operaciones militares israelíes.
Jared Kushner, empresario inmobiliario y yerno del mandatario estadounidense, fue el responsable de presentar esta iniciativa ante la audiencia del Foro Económico Mundial celebrado en Davos (Suiza), marco en el que se estableció la Junta de la Paz, un organismo impulsado por el presidente para supervisar el cese de hostilidades en Gaza y gestionar otras crisis internacionales.
Trump, apelando a su trayectoria como promotor inmobiliario, subrayó las oportunidades económicas que ofrece la localización del enclave palestino en la costa mediterránea. «Observen esta ubicación frente al mar. Contemplen esta magnífica propiedad», declaró.
Características del proyecto
Las presentaciones exhibidas por Kushner ilustran imponentes torres de gran altura distribuidas a lo largo del litoral mediterráneo gazatí, junto con la planificación de nuevos núcleos urbanos en el territorio palestino, donde más de 70.000 personas han perdido la vida por los bombardeos israelíes desde los ataques perpetrados por Hamás el 7 de octubre de 2023.
Las ilustraciones evocan un vídeo creado mediante inteligencia artificial que circuló hace doce meses, en el cual Trump planteaba desplazar a los habitantes de Gaza para edificar un exclusivo complejo vacacional denominado «Trump Gaza», propuesta que entonces provocó una gran controversia.
El diseño actual propone desarrollar un corredor turístico a lo largo de los 40 kilómetros de litoral del enclave, con aproximadamente 180 rascacielos destinados a uso residencial y hotelero con vistas al mar, además de la construcción de un puerto de gran calado.
El área interior del territorio se organizaría en zonas habitacionales, espacios verdes y deportivos, polígonos industriales, infraestructuras para centros de datos y logística, así como un aeropuerto en la frontera egipcia.
Inversión y calendario de ejecución
Kushner calcula que el proyecto requeriría una inversión mínima de 25.000 millones de dólares, aunque aún no se ha establecido una fecha de arranque. Según el Plan Maestro, la implementación se desarrollaría en cuatro etapas: iniciando las obras en el sur del enclave y progresando hacia el norte, quedando la ciudad de Gaza como última zona a rehabilitar.
Rafah, ubicada en el extremo sur del territorio y severamente dañada por los ataques israelíes, sería la primera localidad en reconstruirse. El nuevo comité tecnocrático que administra la Franja ha anunciado que el paso fronterizo de Rafah con Egipto podría reabrirse la semana próxima.
Una de las diapositivas muestra la transformación de Rafah con amplias avenidas arboladas y glorietas, más de 100.000 unidades de vivienda, 200 instituciones educativas, 180 espacios culturales y religiosos, y 75 establecimientos sanitarios.
El equipo presidencial estima que la iniciativa impulsará la economía gazatí hasta alcanzar los 10.000 millones de dólares en 2035 y generará más de medio millón de empleos.
Dudas sobre la viabilidad
Durante la exposición, el yerno del presidente estadounidense afirmó que no existe un «plan alternativo» para la reconstrucción del enclave y estableció como requisito previo al inicio de las obras el desmantelamiento total de Hamás.
No obstante, la realidad actual del territorio hace poco factible por el momento el plan presentado en Davos, que carece de un calendario definido y de información específica sobre los potenciales inversores.
El plan de paz de Trump para Gaza, iniciado el pasado octubre, incluía un cese de las hostilidades, la entrada de asistencia humanitaria y la liberación de todos los secuestrados por el grupo islamista palestino, pero los ataques israelíes continúan y Hamás todavía no ha entregado el cuerpo de uno de los rehenes.
Asimismo, las conversaciones para comenzar la segunda etapa del plan, que contempla el desarme de Hamás, avanzan con lentitud y Washington enfrenta dificultades para identificar países dispuestos a colaborar en el despliegue de una fuerza de pacificación en el área.



Vergonzoso
Ciudad de vacaciones digame? últimamente parece que nos interesa/preocupa más lo lejano que lo de aquí